En cualquier caso de ocupación, la calidad de la información inicial influye directamente en la capacidad de análisis. Esta guía propone una checklist orientativa para empezar con orden. No sustituye al asesoramiento legal ni a una revisión personalizada.
Documentos de titularidad y soporte
Conviene reunir toda la base documental disponible relacionada con propiedad, uso y situación administrativa del inmueble: escrituras, contrato de compraventa, notas registrales si las tiene y cualquier contrato de arrendamiento que exista.
Contexto del inmueble
Ubicación, tipo de vivienda y circunstancias recientes son datos que ayudan a interpretar el caso de forma más completa. Es útil indicar si se trata de vivienda habitual, segunda residencia o local comercial, y si intervienen vecinos, comunidad de propietarios o un administrador.
Cronología de hechos
Una secuencia clara de fechas e incidencias facilita la revisión inicial y reduce ambigüedades. Anote cuándo accedió por última vez al inmueble, cómo conoció la ocupación y qué comunicaciones ha realizado ya.
Presentación ordenada de la información
Entregar documentación agrupada y legible mejora la coordinación entre los perfiles que puedan intervenir en fases posteriores. Un resumen escrito breve más anexos suele ser más eficaz que un mensaje largo y desestructurado.
Puede complementar esta guía con la página de recuperación posesoria, la sección de preguntas frecuentes y el formulario de contacto para valoración inicial.